lunes, 2 de mayo de 2016

Where to invade next (2015) - Michael Moore

Michael Moore comienza haciendo una enumeración de todas las derrotas militares yankees después de la Segunda Guerra Mundial: Corea, Vietnam, Iraq, Afghanistan, Pakistán, Libia, Yemen, Iraq nuevamente, etc. Esto lo convence de elaborar una nueva estrategia de invasión. Armar un ejército de uno (él mismo) e invadir, no esos pueblos lejanos desérticos o selváticos, sino invadir Europa. Plantar la bandera norteamericana y robarse lo más preciado que tengan para verificar si él puede tener mayor éxito que las Fuerzas Armadas Norteamericanas.  

No hay nada que diga o haga Michael Moore que pueda modificar lo que pienso y siento sobre EEUU así que miré esta película comparándola con nuestro país, sus gobernantes y sus políticas sociales.

Enfundado en su bandera, aprovecha la partida de un buque de guerra y parte hacia Europa a invadirla teniendo a Italia como primer destino. Sabiendo que sus referentes históricos eran Jesús y Don Corleone. Si bien Ducatti o Dolce & Gabana puedan parecer ejemplos extremos, es válido el ejercicio utópico de pretenderlo para cualquier empresa.

Allí Moore encuentra fábricas que cierran durante dos horas sus fábricas para que todo el personal vuelva a sus hogares a almorzar y con regímenes de vacaciones, aguinaldos y feriados para nada comunes en Yankeelandia y se sorprende al escuchar de parte de los CEO reconocer que mientras mejor es la sensación de felicidad del obrero son mayores el rendimiento y la identificación.

De esta manera invade varios países robándoles lo más valioso: de Italia la idea de que Ganancia empresario y beneficios laborales no son conceptos antagónicos, de Alemania su política industrial y el reconocimiento de los errores, de Noruega su sistema penitenciario, de Eslovenia y Finlandia su educación pública, de Túnez el reconocimiento de los derechos de las mujeres (incluído el aborto) en un país musulman, de Islandia la participación femenina en ámbitos públicos y privados, de Portugal la despenalización de las drogas, etc.

En cuanto a nuestro país, la comparación nos favorece en un par de temas y nos desfavorece en otros cuatro. A favor: Educación pública gratuita. participación femenina en la política: hay muchos países del mundo incluído EEUU en los que todavía no hubo presidentes mujeres.

En contra: 1) Cuando llega a Francia empieza mostrando imágenes de platos gourmet y menús exquisitos. De donde son? De algún restaurante exclusivo? De algún hotel internacional? No. Son los alimentos de las escuelas públicas francesas. Consultado, la respuesta que recibe es que la hora de la comida se considera una hora de clase donde se aprende sobre un menú equilibrado y el porqué desde pequeños, donde se toma agua y no gaseosa, a consumir vegetales cotidianamente y a entender que se puede tener alimentación variada respetando las necesidades de proteínas, hidratos de carbono y lípidos. Es una decisión política y se puede comparar con los precios de la ración de almuerzo escolar en la ciudad de Buenos Aires que muestra que es variable de ajuste.

2) La clase media y media alta argentina es demasiado reaccionaria como para imaginar que permitan imágenes como las cárceles noruegas donde lo primordial es la rehabilitación y la educación y no la represión. Pero allí la culpa no es de los gobernantes. Mientras no cambiemos como sociedad no se puede esperar otra cosa que encierro y represión.

3) Tanto empresarios alemanes como italianos reconocen en la película que los beneficios obreros no fueron regalados. Fueron conseguidos a partir la lucha obrera que volverá sin dudas desde el primer momento que dichos beneficios se incumplan. La jornada laboral se redujo a 36 horas semanales como forma de paliar la crisis económica en lugar de despedir al personal.

4) Finlandia es el país nro 1 en el mundo en cuanto a las calificaciones de sus alumnos. Preguntado el secreto la ministra de educación aduce que la clave es no tener tarea para el hogar y tener 20 horas de clase semanales. Mientras los alumnos inviertan más tiempo en ser felices, más predispuestos vendrán a clases al día siguiente. Pero hay un detalle mejor: no hay listas de escuelas para una familia cuando se muda. El mejor colegio es el del barrio, el que está más cerca porque todas las escuelas son públicas y tienen el mismo nivel. Hay una ley que prohíbe que una escuela cobre matrícula. Por lo tanto no hay incentivo económico para instalar escuelas que no sean públicas. En ese caso, los ricos se esmeran para que el servicio educativo al que van a sistir sus hijos sea el mejor posible. Beneficio que reciben todos los alumnos.

Tuvo 11 nominaciones en distintos Festivales ganando 3.

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